Aquí os cuento la tercera y última leyenda del cristianismo en nuestra provincia
La cruz roquera: la tradición cuenta que al conquistarse Jaén, el capitán de las
tropas cristianas que tomó el Castillo, hincó su espada como signo de posesión
y a manera de cruz en el lugar donde hoy se levanta otra de piedra. Enterado el
Rey de aquella acción, la alabó y decidió que fuese construida una gran cruz de
madera que sustituyera a la espada, encomendándole su cuidado a las monjas
clarisas.
El convento de estas monjas estuvo ocupando parte de
las calles Abades y Pilarillos, entre el Arco de los Dolores o puerta de San
Sebastián y la Puerta Noguera. Cuando la cruz se caía por los azotes del
viento, las monjitas la volvían a poner; pero en 1835 cayó y así permaneció
durante varios años, no por culpa de las monjas. El clamor del pueblo, dio lugar
a que el obispo transmitiese el privilegio de sustituir la cruz a D. Juan
Balguerías Brunet, que continuó la tradición hasta el año 1946 en que Dolores
Balguerías costeó la pétrea cruz a cuyos pies se esculpieron los famosos versos
de Almendros Aguilar

¿Conoces los versos de D. Antonio Almendros Aguilar que comentas?
ResponderEliminar"Muere Jesús del Gólgota en la cumbre,
con amor perdonando al que le hería:
siente deshecho el corazón María
del dolor en la inmensa pesadumbre.
Se aleja con pavor la muchedumbre
cumplida ya la santa profecía;
tiembla la tierra; el luminar del día,
cegado a tanto horror, pierde su lumbre.
Se abren las tumbas, se desgarra el velo
y, a impulsos del amor, grande y fecundo,
parece estar la cruz signo de duelo,
cerrando, augusta, con el pie el profundo,
con la excelsa cabeza abriendo el cielo
y con los brazos abarcando el mundo."